jueves 10 de diciembre de 2009

TODAY IS SUNDAY

lunes 30 de noviembre de 2009

YES WE CAN nabis




La Cris, en su papel de Maculada Concep, se ha convertido en la musa de miles de consumidores del cannnabis y sus derivados.

viernes 9 de octubre de 2009

LOS CLAVOS

miércoles 29 de abril de 2009

Las Luceras del Alba



Cuando el sol cae por los recodos de la ciudad y las luces se van extendiendo, es cuando las Luceras del Alba sacan sus encantos del escondrijo y salen, alegres, a pasear el palmito que Dios les dió -y que ellas cuidan con tanto mimo-.
Pero cuidado, detrás de esa cara angelical y esa persiana, se esconde una ilusión llena de cuerpos celestes que viaja a la velocidad de la luz hacia esos mundos, lejanos, en los que el retorno ya no es posible.

Si alguna noche cerrada las ves revolotear por las barras de los bares, o por las retinas de los machos, invítales a la mejor de tus sonrisas y déjalas sueltas y risueñas, pues su libertad te hará libre.

El Monte de Venus



Diego ha conquistado muy altas cimas, algunas verdaderamente espectaculares e inaccesibles, y todas ellas han sido en la cordillera del Monte de Venus. Ahora estamos aprendiendo a ir en cordada, y ahí si que no hemos clavado, todavía, ni una triste piqueta.

domingo 4 de enero de 2009

El Espino.





El Espino está clavado en una calva del castillo y es el futuro de todos nosotros.
Su camposanto, que da al mediodía, está sembrado de antepasados nuestros, de nuestro ancestros, de los cientos de cadáveres que los sorianos hemos ido enterrando, depositando cuidadosamente bajo la entrañas del olvido.
Por ahí deben andar nuestros seres más queridos, los más admirados y aguerridos e, incluso, los más odiados estarán por ahí metidos.

El Espino, o mejor dicho, los nichos del Espino, si los miras detenidamente desde una esquina, te reflejarán el encanto de un patio andaluz cualquier día de primavera, pues son de plástico la flores, aunque de apariencia tan real, que hasta las contraluces que ocultan, hasta los grises mármoles que tapan resultan conmovedores. Sospechosamente tiernos, diría.

Las fotografías de los finados que aparecen en la flor de la vida, nos dicen que cualquier día de estos nos esperan ahí dentro -el día más pensado-.
Sus caras, descoloridas por la luz y curtidas por los vientos, desprenden destellos que me recuerdan las realidades que tiene esta tierra.
Están bien muertos ellos, aunque es posible que también lo estemos nosotros.

Por ello, y pensándolo bien, debería ser más previsor e intentar adelantarme un poco a mi tiempo, porque.... ¿cómo será mi primera noche en el Espino? ¿Me darán una fiesta de bienvenida los vecinos de sepultura cuando me metan al hoyo? ¿Cómo se llamará el primer gusano que me muerda un ojo? ¿Cuando veré a Dios?

Yo, ya que involuntariamente voy estar ahí metido el resto de la eternidad, voy a ir una vez al mes a ver mi sepultura: Para que su imagen se me quede bien metida en la sesera y pueda acordarme, si es posible, del aspecto exterior del pisito que la mutua del destino me ha buscado tan amablemente; o para reclamar al constructor del paraíso, por si acaso me corta el ciprés que tengo enfrente, ese que tan majo crece. O quizá para recordar los aromas del Espino un atardecer en otoño, cuando el alma se me haya disipado ya y la memoria también.

Supongo que debería hacer como si, en vida, fuera a una inmobiliaria a ver el pisito piloto que tanto me gustaba para vivir la vida, y me fijara, muy mucho, en las vistas que tiene del horizonte, en los convecinos que me han tocado al lado (no sea que me riegen el gladiolo) o en los okupas que se cuelan en la carbonera de mi conciencia. O si da a norte o si tiene humedades. Si es céntrico o está a la afueras del purgatorio.

El Espino -qué es como Soria- parece pues el lugar idóneo para retirarme, jubilarme y entablar una larga amistad con cualquier cenizo que esté en la misma situación que yo.

Y es que, si nos fijamos un poco, veremos que con el crecimiento vegetativo tan negativo que tiene esta tierra que nos entierra, deberíamos dejar de construir tanta vivienda destinada a lo efímero y edificar con más visión de futuro.
Es decir, rentabilizar estas tumbas y pulcras sepulturas para que los que vayan a venir a morir aquí (que por lo visto van a ser muchos y pudientes) puedan hacerlo gustosamente, al igual que si estuvieran en su propia patria.

De hecho, si se lo propusieran e hicieran a Diario una buena campaña de "pueblicidad", podríamos anunciar la ciudad de Soria como uno de los mejores cementerios privados de toda España: A dos horas de los grandes núcleos urbanos, sin contaminación aparente, con mogollón de nichos con bichos y espacios verdes y donde placenteramente ver crecer la hierva por bajo. Y frío, muy, muy frío.

Rezaría algo así:“Residencial el Espino”> para vivir como Dios. O para conservarse mejor. O para descansar como Dios manda ... pero, estaréis conmigo, que el nombre del Espino es tan poético qué, aunque nos lo tomemos a broma, terminará siendo el futuro de todos nosotros.
Y si no al tiempo.

viernes 12 de diciembre de 2008

TANGO A MATUTE

http://www.youtube.com/watch?v=WhYB7z_eOao

miércoles 26 de noviembre de 2008

by Ariel

El mismo día que se rodaban estas imágenes en un pueblo de la Celtiberia Soriana, los Argentinos del mismísimo Mar de la Plata perdieron la Ensaladera. Les quedó sólo el vinagre.

Y los que estaban en Matute ...se comieron el cordero.